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  Corpus del Habla en Almería: Las 108 entrevistas semidirigidas
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Entrevista

 

La entrevista es el género más utilizado en los corpus urbanos. Nos hemos inclinado, para el nuestro, por entrevistas poco estructuradas pero dirigidas y con la particularidad de que, además, en el tramo último de las mismas la actitud de los propios hablantes ante su lengua se constituye también en tema de conversación. Naturalmente, hay opiniones a favor y en contra de su uso para la obtención de datos a partir de los cuales efectuar análisis del discurso oral e incluso para el análisis propiamente sociolingüístico [*2]. En todo caso, no se puede dudar de la licitud de la elección, siempre y cuando la entrevista se contextualice como tal y no necesariamente como una muestra de conversación espontánea [*3]. Es curioso, sin embargo, contrastar cómo la conversación grabada sin conocimiento de los entrevistados no tiene, curiosamente, tal tipo de críticas, como si la única habla que hubiera que estudiar fuera la coloquial, o no hubiera más posibilidad de conseguirla que con este procedimiento [*4].


Nuestras cien entrevistas se hicieron siguiendo este cuestionario:

 

 

Primera parte: cuestiones varias


I. Sin grabación. Toma de contacto. Comentario sobre el tiempo, noticia actual, temas de Almería, etc.

II. Grabación:
A.1) ¿A qué se dedica usted? ¿Trabaja, estudia...?
2) ¿Cómo se desarrolla un día normal de su vida?
3) ¿De cuánto tiempo libre dispone? ¿En qué lo emplea?
4) ¿Qué hace los fines de semana y festivos?
5) ¿Tiene alguna afición particular?
6)¿Le gustaría dedicar su tiempo libre a otro tipo de actividades?
7) ¿Cómo son sus vacaciones: viaja, se queda en casa...?
8) ¿Cómo serían sus vacaciones ideales?
B.1) ¿Desde cuándo vive usted en este barrio? ¿Qué opina de él? ¿Dónde vivía anteriormente?
2) ¿Existe alguna asociación que se preocupa por el mismo?
3) ¿Qué mejoras cree que son necesarias?
4) ¿Qué es lo más típico de su barrio: fiestas, monumentos, ambiente...?
C.1) ¿Qué opina sobre los inmigrantes africanos en Almería?
2) ¿Qué opina sobre el problema de la droga?
3) ¿Cree que se deberían legalizar las drogas blandas?
4) ¿Qué piensa de la juventud actual?
5) ¿Cuénteme una anécdota curiosa o graciosa que le haya ocurrido en su vida.

Segunda parte: actitudes lingüísticas

I. A) Cuando ha salido fuera de Almería, ¿le han reconocido por su modo de hablar de dónde es?
B) ¿En qué rasgos? Entonces, ¿cree que Almería tiene sus rasgos lingüísticos propios?; por ejemplo, ¿reconoce un tonillo particular? ¿Cómo lo valora? ¿Conoce usted algún otro tonillo particular del habla de Almería (muletillas, palabras...)?
C) ¿Considera la forma de hablar de Almería más próxima a la de Murcia o a la del resto de Andalucía?
D) ¿Qué nombre da usted a la lengua o al modo de hablar que utiliza?
E) ¿Dónde cree usted que se habla mejor el español?
F) ¿A usted le gustaría hablar como ellos? ¿Por qué?
II. A) ¿Cree que en Almería capital habla todo el mundo con la misma corrección? ¿Hay algún barrio con características peculiares en su forma de hablar?
B) A su juicio, ¿hay diferencias entre el habla de los hombres y el habla de las mujeres? ¿Por qué?
C) ¿Quiénes hablan mejor, los viejos o los jóvenes? ¿Por qué?
D) ¿Dónde cree que se habla mejor: en Almería capital o en la provincia?
III. A) Según su opinión, ¿ayuda la televisión a hablar mejor o peor? ¿Por qué?
B) ¿En qué tipo de programa aparecen los andaluces en televisión (informativos, variedades, humor...)?
C) ¿Se siente identificado con su forma de hablar?
D) ¿Cree usted que a los niños se les debe corregir para que hablen como en Madrid?

 

 

En cualquier momento, el cuestionario se podía alterar por parte del entrevistador, en favor de una mayor fluidez. Efectuamos su diseño de manera que fuera útil para los futuros estudiosos interesados en investigaciones sociolingüísticas (aspectos fónicos, morfosintácticos, léxicos, discursivos, de actitudes, etc.), también para quienes pretendan realizar estudios sobre el discurso oral en general (siempre en el marco de la entrevista como género), o, finalmente, para los que quieran ocuparse del análisis crítico del discurso. De esta forma, el cuestionario participaba de los objetivos comentados al comienzo de la descripción del Corpus del habla de Almería.

 

Tanto la selección de bloques temáticos como la selección de preguntas concretas, así como el orden en el que aquellos y esas se presentan, no son producto del azar, naturalmente, sino que obedecen a objetivos muy concretos. La primera parte, denominada genéricamente «cuestiones varias», está dividida en tres bloques temáticos. En el primero de ellos, se tratan aspectos relacionados con la vida cotidiana de los testigos, tales como el trabajo, el tiempo libre, las aficiones o las vacaciones. De esta forma, aseguramos la paulatina implicación del entrevistado en la dinámica propia de la entrevista, con temas sencillos, de fácil respuesta y alejados por completo de asuntos socialmente conflictivos. El segundo bloque, aun manteniéndose dentro de lo cotidiano y sencillo, supone un pequeño paso en lo que significa solicitar información sobre un tema algo más comprometido: la situación del barrio, sin que ello exija asunción de responsabilidad, por lo que el discurso no ha de perder fluidez alguna. El tercer bloque de esta primera parte del cuestionario, en el que se supone que el recelo hacia el entrevistador, de haber existido, se habrá aliviado o desaparecido, se divide en dos partes, la más conflictiva y la más sencilla. El tema de las drogas, que, si para algunos es un tema del que pueden hablar de manera inhibida, para otros es fuente de incomodidad y obliga a un prudente distanciamiento discursivo; hemos de contar con esta diversidad de conductas. Los últimos dos temas son muy sencillos (la juventud actual y la anécdota) buscando que el entrevistado muestre el registro más informal o al menos la actitud más relajada.

 

En la segunda parte del cuestionario se solicita información sobre aspectos lingüísticos relacionados con Almería. Lo planteamos, eso sí, más como conversación que como preguntas breves, porque estábamos convencidos de que de esta forma, dejando hablar todo lo que se deseara, extraeríamos información no prevista pero de sumo interés. Además, de esta manera, era más fácil identificar los tipos de discurso sobre actitudes, valoraciones, etc. de la lengua que caracterizan (aunque no de manera exclusiva) a un determinado testigo (Bañón, 1993).

 

De todas formas, hemos ofrecido a los entrevistadores absoluta libertad para la incorporación de otros temas de interés, sobre todo si se ha observado algún apunte en esta dirección por parte del entrevistado (incluyendo, como es natural, los minutos previos a la grabación); a la par se le ha hecho una serie de consideraciones que han de seguir. Esta permisividad fue posible porque nos aseguramos de que los entrevistadores fuesen buenos conocedores de la estructura y de la complejidad pragmalingüística del género. Nos pareció interesante, pues, realizar algunos seminarios en los que se iniciase un proceso de reflexión global en el que era necesario contemplar y valorar también las intervenciones de los entrevistadores, y no sólo de los entrevistados, aun a sabiendas de que lo que será objeto de estudio preferente y de cuantificación es el discurso de estos últimos. Esta reflexión, por lo demás, no debía limitarse a los momentos previos al inicio de la grabación de las cintas, sino que con la llegada de cada una de las grabaciones debía iniciarse también un proceso suplementario de análisis y observación que constatase nuestras impresiones iniciales o las completase con nuevos datos que revertirían favorablemente en las restantes. Tanto de la detección de errores como de la observación de aciertos se aprende. En todo caso, una transgresión de lo más adecuado en lo que debiera ser la función socio-discursiva del entrevistador no invalida necesariamente una grabación, dado que siempre hay que contar con la reacción del entrevistado, y es su discurso—como decíamos— el que más nos interesará. No obstante, al estar ante una actividad dialógica e interdependiente, parece claro que una intervención se entenderá sólo en el contexto proporcionado por la intervención anterior. Si la actitud es colaboradora, poco puede llegar a importar una equivocación o una reacción inoportuna del entrevistador, puesto que, siendo así, es difícil que se resienta la fluidez conversacional. Por otro lado, es normal que estas situaciones se produzcan a veces incluso en entrevistadores expertos. Es cierto, por último, que los sentidos de adecuado e inadecuado en términos conversacionales difieren según sea un tipo u otro de entrevistados y según sea una u otra su relación con los entrevistadores.

 

Los asuntos abordados preferentemente durante esos seminarios fueron los siguientes: 1. Los límites entre la entrevista y otros géneros que puedan solaparse con ella voluntaria o involuntariamente. 2. El cuidado de los márgenes de la estructura global del género: preentrevista y presentación, despedida y postentrevista. 3. Simetría y asimetría en el desarrollo semiótico y pragmático de la entrevista. 4. La duración de la entrevista y la extensión de los turnos. 5. La petición de información. 6. La promoción de respuestas. 7. El cuidado en las transiciones y en los cambios de tema. Y 8. La comunicación no verbal en la entrevista con fines semiolingüísticos.

 

 

 

 

   
       

 

 
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Sexo:

 

  Hombre
  Mujer

 

Edad:

 

  de 18 a 35 años
  de 36 a 55 años
  + de 65 años

 

Nivel Sociocultural:

 

  A: nivel alto
  B: nivel medio
  C: nivel bajo